Una invocación nos lleva a conectarnos todo el tiempo con aquello para lo que fue creada.
Desde el punto de Luz en la Mente de Dios
La Mente de Dios es el Corazón. ¿Dónde está Dios? En nuestro corazón.
Desde allí tiene que salir nuestra Luz. Esa debe ser nuestra mente, la que gobierne cada uno de nuestros pasos.
Que afluya Luz a las mentes de los hombres
O sea, que la Luz llegue a los corazones de los hombres. De corazón a corazón tiene que ser la relación entre los hombres. No de mente a mente.
Que la Luz descienda a la Tierra
La Tierra somos nosotros. Que la Luz se extienda sobre todos nosotros.
Desde el punto de Amor en el Corazón de Dios
El punto de Amor en el Corazón de Dios es el átomo Nous, la silla donde está sentado el Cristo. Dios en su corazón tiene al Cristo, su hijo amado.
Que afluya Amor a los corazones de los hombres
Todos tenemos que conectarnos con esa fuerza crística. Desde ese Cristo, que todos tenemos dentro (que no debemos crucificarlo), que afluya el Amor a los corazones de los hombres. Desde ese Cristo en nuestro interior (que no se castiga, que no matamos a latigazos) nos conectamos con el Cristo del otro, para que deje de latigarse.
Que Cristo retorne a la Tierra
Que Cristo vuelva, no para ser herido, sino para vivir en paz. Todos tenemos que iluminar ese Cristo en nuestro interior.
Desde el centro donde la Voluntad de Dios es conocida
La Voluntad de Dios es el Espíritu, el álito de Vida.
Que el Propósito guíe a las pequeñas voluntades de los hombres
Que el Espíritu de Dios en nosotros nos haga cuidar una Nación, armar una familia, conectarnos con lo que tengamos que conectarnos.
El Propósito que los Maestros conocen y sirven.
El propósito de cualquier Iluminado es que el hombre se reconozca como ser espiritual.
Desde el centro que llamamos la raza de los hombres
Este punto refiere al sexo. Generamos razas a través de la procreación.
Que se realice el Plan de Amor y de Luz
Los hombres tienen que unirse por amor, por pureza y no por otra cosa.
Y selle la puerta donde se halla el mal.
El mal de estos tiempos y de todos los tiempos siempre ha sido la promiscuidad.
Que la Luz, el Amor y el Poder
Restablezcan el Plan en la Tierra
La Luz es el Amor, el Amor es el Cristo y el Poder es la Energía Creadora. A través de la unión de esas tres cosas volveremos a establecer el plan.
Laura Bel